Cuando tu hijo no quiere ir a la casa de papá

Una situación de divorcio es algo muy traumático para los niños y mas cuando los padres no hacen los esfuerzos suficientes para recuperar la confianza de los niños. No olvidemos la situación en que de repente se encuentran.

Pueden darse los dos casos que el niño no quiera ir a casa del padre per también que no quiera ir a casa de la madre. El no prestarle la suficiente atención o abusar física o psicológicamente del niño son factores determinantes, pero no me refiero solo a eso.

SI se da esta situación hablar con el niño y entender su punto de vista debe ser muy importante.

EN esta situación un abogado de familia cualificado puede ser de gran ayuda. Recuerda que en Belelsa Abogados la primera consulta es gratuita.

¿Cómo resolver el problema de las visitas?

Lo primero que debemos pensar es que un niño cuando tiene que cambiar de casa por ejemplo para ir a casa de su padre, está dejando atrás todo lo que le gusta. Sus juguetes, sus juegos, sus libros y el plan no mejoran por que ahora tiene que pasar el rato con papa cosa que a algunos niños no les gusta mucho.

A esto podemos sumarle que a lo mejor donde va no tiene amigos y no pueda divertirse con niños de su edad. Esta situación es de la mas probables es son las que producen esta situación.

Nosotros debemos pensar de forma creativa y conseguir que no se den estas situaciones. Es más, debemos conseguir que el niño este deseando venir con nosotros.

Los juegos participativos y divertidos son de gran ayuda en estos casos. El compromiso de estar con el niño o niña en todo momento. No siempre tenemos que llevarle a sitios para que se divierta también podemos simplemente sentarnos a jugar o a hablar. Ver películas, paseos en bicicleta.

Mantener al niño activo es lo mejor que puede hacer con él, con juegos sencillos y a la vez divertidos.

Si en este caso usted es el padre con el que se quiere quedar a lo mejor acompañarlo a la casa del otro progenitor es una buena idea.  Tenga en cuenta que esta mas que demostrado que los niños que crecen con la falta de uno de los dos padres no suelen tener un correcto desarrollo.

Ya sabemos que después de una ruptura están los rencores y los malos recuerdos, pero si el niño ve que ustedes son capaces de dejar esos rencores por su bien el niño pondrá más interés en interactuar de la misma forma con los dos padres.

Criar a los niños no es una tarea fácil, y si encima nos hemos divorciados la cosa se complica mucho más, pero como padres debemos conseguir que esto no le perjudique lo máximo posible y debe ser nuestra prioridad.

Déjese asesorar por un buen abogado de familia con experiencia que les ofrezca a ambos alternativas y principios de acuerdo.

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